La reforma confirma un cambio estructural en la concepción del control aduanero europeo. Su eje será el nuevo EU Customs Data Hub, una plataforma central que concentrará y analizará información actualizada sobre importaciones y exportaciones y permitirá avanzar hacia una gestión del riesgo basada en una visión más integral de los operadores y de las cadenas logísticas.
La nueva Autoridad Aduanera de la Unión Europea, que tendrá su sede en Lille (Francia) y comenzará a operar en 2027, utilizará esta información para apoyar a las administraciones nacionales en la identificación de las operaciones de mayor riesgo, establecer áreas prioritarias de control y criterios comunes y coordinar la gestión de crisis a escala europea.
La reforma profundiza también la transformación de la relación entre aduana y operador mediante la figura de los Trust and Check traders. Los operadores que proporcionen información amplia y transparente sobre sus mercancías, movimientos y sistemas de cumplimiento podrán acceder a mayores simplificaciones y, en determinados casos, poner sus mercancías en libre circulación sin intervención aduanera activa.
Especial atención recibe el comercio electrónico. Las plataformas de terceros países que vendan mercancías en la UE asumirán la condición de importadores y, con ella, la responsabilidad por el cumplimiento de las formalidades y obligaciones aduaneras. La normativa incorpora asimismo un nuevo régimen sancionador y una tasa europea de tramitación de pequeños paquetes, cuya aplicación deberá comenzar antes del 1 de noviembre de 2026.
La decisión proporciona, además, un horizonte concreto para la transformación digital: el uso del Data Hub será obligatorio para las operaciones de comercio electrónico a partir del 1 de julio de 2028 y para el conjunto de los operadores desde el 1 de marzo de 2034.
Una señal para las aduanas de América Latina
Para América Latina, esta evolución merece un seguimiento cercano. No porque el modelo europeo deba ser reproducido, sino porque confirma una tendencia más amplia de la gestión aduanera contemporánea: el progresivo desplazamiento desde sistemas centrados fundamentalmente en declaraciones individuales hacia modelos sustentados en datos de calidad, interoperabilidad, gestión integrada del riesgo y conocimiento continuo del operador y de la cadena logística.
En ese contexto, la evolución europea plantea interrogantes relevantes para las administraciones y operadores latinoamericanos sobre la calidad y gobernanza de sus datos, la interoperabilidad de sus sistemas, la coordinación entre organismos fronterizos y las capacidades necesarias para relacionarse con mercados que avanzan hacia modelos de cumplimiento cada vez más intensivos en información.
El siguiente paso institucional será la aprobación del texto definitivo por el Parlamento Europeo, prevista para este mes de septiembre, antes de su firma y publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.
Fuente: Aduana News